Ambientada en la segunda mitad de la década del '10, en la región chaqueña. Trata el problema de los hacheros del quebracho, explotados sin restricciones por los empresarios ingleses de La Forestal, quienes gracias al amparo de los gobiernos provinciales y nacionales, y a la ayuda represiva de la policía local y de una pequeña fuerza armada para-policial especialmente formada por la empresa, sometían a los obreros argentinos a condiciones de vida cercanas a la esclavitud.
Los hijos de fierro adapta creativamente el poema de José Hernández, tomándolo como alegoría de la historia contemporánea argentina, además de presentar la recreación de la memoria popular reivindicando la figura del gaucho rebelde. El poema de Martín Fierro es la plataforma sobre la cual se construye la épica alegórica plena de resonancias actuales y que Solanas tuvo que concluir en París.
El dieciocho de julio de 1936, el ejército español se subleva contra el Gobierno de la República. Un grupo de mujeres reclama a las tropas milicianas su puesto en el frente. En nombre de la libertad, las mujeres libran su propia batalla para igualarse a los derechos de los hombres en la lucha armada.
Un viaje iniciático de un grupo de jóvenes artistas nóveles que muestran su arte junto a la voz, el talento y la experiencia de León Gieco a lo largo de una gira por diferentes provincias argentinas. Músicos, cantantes, bailarines y pintores, todos ellos grandes artistas con distintas discapacidades que expresan y comunican su mirada del mundo: aquello que les preocupa, que los anima, que los inspira, en un show que combina música, danza y pintura. Un show donde se destacan el rock, el folclore y el tango junto a grandes éxitos de León Gieco. A lo largo de la gira y de la película se van conociendo las historias de vida de cada protagonista y su evolución artística. Al tiempo que surgen historias de amor, de relaciones humanas que demuestran que la integración es posible. Un film único que espera incluir a todos, una maravillosa experiencia musical sobre la superación y el amor, que empieza por nombrar y reconocer a las personas por sus capacidades.
Un Perro Llamado Dolor es una película dibujada y animada por su autor, Luis Eduardo Aute. Más de cuatro mil dibujos que han sido, posteriormente, tratados y con la última tecnología digital para imagen en 2D y 3D. Un trabajo colosal que ha supuesto más de cinco años desde que realizara los primeros dibujos en 1995 hasta los dos últimos años de plena dedicación al rodaje. Un perro llamado Dolor toma prestado su nombre del que llevó el perro de la pintora mexicana Frida Kahlo. La línea argumental de la película, compuesta de siete historias o retratos, es la de la relación entre el artista y su modelo, con un hilo conductor, que es el perro, co-protagonista de casi todos los episodios. Luis Eduardo Aute reinterpreta las relaciones de pintores como Goya, Duchamp, Frida Kahlo, Pablo Picasso, Joaquín Sorolla, Salvador Dalí, y Diego Velázquez, con sus modelos, con su entorno, con su historia. Esta reinterpretación es, sobre todo, una película, que utiliza a fondo el lenguaje cinematográfico más clásico, pero al propio tiempo una reflexión sobre el arte y el artista, metiéndose en la piel de los creadores y su mundo. Una mezcla apasionante de humor, de visión desgarrada, de violencia, de sexo, o sea, de arte. Una narración que se vale de los medios más sencillos del cine. Una obra singularísima de un autor enamorado de la cámara y la música.